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Gustavo Grossi: "Elijo Sarmiento porque es un club diferente"

Gustavo Grossi, quien había interrumpido su gestión en diciembre de 2012 para trabajar en Racing Club, regresó a Sarmiento para cumplir la función de director general del proyecto institucional. Será el nexo de la Comisión Directiva con todas las áreas que conforman el club (socios, juveniles, marketing, polideportivo, infraestructura, obras, detección de talentos, imagen, contención social y medios oficiales de comunicación).
En su vuelta a Junín, Grossi dialogó con LA VERDAD DEPORTIVA y dijo que “elijo Sarmiento porque es un club diferente y se puede trabajar seriamente, de manera profesional y a largo plazo”.
Además, habló del trabajo que realizará en su nueva gestión, inferiores, venta de jugadores, su paso por la Academia y destacó la honestidad de los dirigentes del Verde.

-¿Qué significa volver a Sarmiento?

-Es una alegría. Es volver a cumplir nuevos objetivos en un proyecto con el cual me identifiqué en su totalidad, desde la pasión y la vocación. En estos 18 meses intenté colaborar como socio y ahora nuevamente soy un empleado al cual le han propuesto volver a trabajar en el proyecto. Para mi es una enorme satisfacción y un paso adelante el regresar a Sarmiento.

-¿Te fueron a buscar o fue una propuesta tuya?

-Ahora es al revés. Cuando esto arrancó hace mucho tiempo atrás, yo golpeé la puerta y me la abrieron y voy a estar agradecido toda la vida porque me permitió posicionarme en el fútbol.
Más allá de que en Racing todavía tenía un contrato por dos años y medio más, me pareció que el proyecto había llegado a un techo, que se habían cumplido algunos objetivos y eso combinó con la posibilidad de que el ascenso de Sarmiento necesitaba hacer sólido el desarrollo de la institución en todas las áreas.
Combinó proponerle a Racing rescindir mi contrato y que Sarmiento necesitaba de mi función para apuntar cada vez más alto.

-¿Qué necesita puntualmente Sarmiento?

-Consolidarse y organizar todo lo referente a lo institucional alrededor del equipo. Esto es un club de fútbol, que tiene algunas actividades que se han sumado, pero hay que planificar de manera permanente todo lo que sea necesario para no regalar nada, estar en cada detalle, para generar unidades de negocios, conseguir juveniles, que el marketing funcione bien, que todo lo que rodea al equipo de fútbol tenga un funcionamiento ejemplar, que siga siendo para la gente que venga de afuera un club particular dentro de todo lo que hay en el ascenso. Hay que seguir perfeccionándolo y buscar la excelencia.

-¿Vas a tener influencia en el plantel profesional?

-No, ninguna. La misma que he tenido antes, o sea, ninguna. Soy alguien que conoce de fútbol, que ha recorrido casi todas las categorías en la Argentina y en el exterior y en algún momento si alguien me pregunta puedo dar algún parecer, pero siempre ha quedado a cargo del entrenador del fútbol profesional.
Sí voy a tener influencia en el fútbol juvenil y en la captación de talentos. Vamos a volver a recorrer la zona muy fuertemente y a trabajar para buscar el futuro del club, pero en todo lo que es profesional no tengo vínculo alguno desde lo deportivo.

-En juveniles de AFA se dio un gran salto, ¿Qué evaluación haces?

-Ese paso es muy importante desde haber elevado el nivel de competencia y la valorización de cada uno de los jugadores. La valorización de un juvenil jugando en la B es inferior al del que juega en la A. El nivel de competencia y de roce también es muy superior.
Este es un club muy pretencioso y con muchas ambiciones, por lo cual ahora no solo nos vamos a conformar con estar participando normalmente sino que vamos a pedir un plus y tratar de ser protagonistas en los niveles que ahora estamos.
Cuando jugamos en la B, Sarmiento fue una sensación porque en solo tres años consiguió ganar tablas generales y campeonatos que clubes de Primera División no han ganado en ese período.
Jugando en la A vamos a apuntar a meter jugadores en selecciones juveniles y competir de igual a igual con los grandes clubes de Buenos Aires.
Esta es una región donde nace el talento, donde hay biotipo, genética y el club se ha construido a partir de eso. Si nosotros no tenemos grandes talentos que jueguen en Sarmiento y después no pueden ser transferidos, el club no tiene un destino más que al que ahora llegó. La idea es seguir creciendo y para eso hay que tener grandes jugadores.

-¿Cuesta captar talentos en la zona?

-Hay que trabajar, gestionar, moverse, buscar relaciones. El fútbol argentino necesita planificación y trabajo. Con eso, en silencio y con un perfil profesional y bajo no cuesta. Lo que cuesta, a veces, es agarrar un auto y hacer 150 kilómetros y estar ocho horas mirando pibes.
El año pasado vi 22 mil jugadores y fiche 52 en Racing y hoy es el tercer club de la Argentina con jugadores en selecciones juveniles, puntea en infantiles y clasifica holgadamente en la zona campeonato. Uno se especializó en eso.
Ahora, en Sarmiento no tengo la tarea de ser el director de juveniles, soy el director del proyecto. Martín Funes va a cumplir la tarea de director de juveniles, pero mi vocación por ser ojeador y captador de talentos la voy a utilizar al máximo.

-¿Qué es lo primero que te pidió la dirigencia en esta nueva etapa?

-Organizar cada área y planificar el funcionamiento del club. La institución priorizó, como correspondía, el ascenso al Nacional B y me pareció una buena decisión cuando acordamos que el proyecto tenía que frenar un poco y que el equipo tenía que ascender para que a partir de ahí el proyecto vuelva a consolidarse. Tardó un año y ocho meses, cada uno hizo su camino profesional y ahora el club vuelve a tener una organización profesional en cada una de las áreas para contener a un equipo que como primer objetivo tiene consolidarse en la categoría.

-Con el ascenso va a ser difícil que le puedan dar minutos a los juveniles, ¿Cómo van a trabajar al respecto?

-En mi paso anterior por el club subieron al plantel profesional una gran cantidad de jugadores y varios que han sido transferidos para poder sostener a la institución económicamente. Ahora habrá un impase; el club va a necesitar de dos o tres años para volver a consolidar juveniles en su primera división como lo fueron en su momento Cerutti, Márquez, Canavesio, “Cuca” Sánchez, Tamburelli, Palacios, Ignacio López, Stefanoni, Albaqui. Eso fue producto de la primera etapa del proyecto.
Va a costar por el nivel de competencia y por los objetivos. El haber estado un tiempo priorizando al equipo profesional, es haber estado un tiempo sin tanto reclutamiento.

-¿Te quedó algo pendiente de la gestión anterior que quieras reflotar ahora?

-La verdad que no. Ya está el micro propio del club para poder trasladarnos a los torneos y a cada una de las competencias. El tener la obra de los palcos ya definida, vendida y abonada es muy bueno. El perfil institucional de la imagen creo que ha sido positivo.
Todos los puntos que el proyecto buscaba, como posicionarse nacional e internacionalmente, dentro de las posibilidades que tiene Sarmiento en una ciudad del interior, han sido muy buenos.
Gracias a este club, me tocó ir al tercer club mas grande la Argentina (Racing) y había un reconocimiento muy grande a lo que Sarmiento había desarrollado.
Cuando yo me voy de un club de Primera y tengo propuestas para agarrar otras instituciones del país y del exterior y finalmente elijo Sarmiento es porque es un club diferente, en el cual se puede trabajar seriamente, de manera profesional y a largo plazo.

-Esos fueron también los motivos que te llevaron a volver

-Si, ya que en este club me siento feliz, muy cómodo, con mucha confianza, me siento querido. Me abren la puerta y me dicen bienvenido a tu casa.

-¿Qué evaluación haces de tu paso por Racing?

-Mi paso por Racing fue muy bueno, con un reconocimiento extraordinario de la gente, con un récord de jugadores en selecciones juveniles, con una reserva totalmente propia y desarrollada desde las inferiores. Con un equipo, que con algunos juveniles que hemos ido promocionando, llegó a la final de la Copa Argentina y una relación brillante con sus directivos.
Uno tiene sus ideales y me pareció que todos los objetivos que habíamos planificado estaban cumplidos y me pareció que ya era el momento de cambiar. El paso por ese club me dio una gran experiencia, muchas relaciones y conexiones.

-¿Se nota la diferencia de trabajar en un club de Primera?

-Se nota porque el escudo es muy fuerte. Donde te movés, tenés un reconocimiento muy grande y un seguimiento de la prensa muy importante. También tenés situaciones políticas que hay que aprender a conducirlas y presupuestos que hay que saber de que manera distribuirlos. Me tocó una buena etapa; creo que Racing en los últimos tiempos ha tenido una imagen positiva.
Hoy Racing elige priorizar su plantel profesional y frenar su proyecto y yo elijo venir a Sarmiento. No me guío por los escudos, yo me guío por la gente y acá hay gente buena y noble, que es la que tiene este club.

-Desde afuera, a veces cuesta creer que haya gente buena y noble, ¿Cuál es tu sensación?

-Que hay muy poca, y más alrededor de este juego con todo lo genera, desde el ego, la prensa, la política, el dinero. Entonces hay que saber detectar en los lugares donde uno tiene que trabajar. Dentro de la poca gente buena y noble que tiene el fútbol argentino, mucha está en Junín y en este club y uno decide venir a recuperar sus energías. El día que me fui, le dije al presidente que me iba porque me había quedado sin energías, y ya sin pasión y sin vocación a mi me cuesta mucho trabajar.

-¿Por qué habías perdido energía?

-Porque me pareció que estábamos en el techo del proyecto; que todo lo que se podía intentar hacer tenía que tener otra prioridad y me fui quedando sin esa motivación y pasión permanente por desarrollar la gestión. Yo no puedo transitar así; necesito todos los días tener un desafío nuevo.

-¿Tuviste vinculaciones con la venta de jugadores?

-Todas las ventas que el club llevó adelante yo las gestioné desde el inicio con cada una de las personas que invirtió, y Fernando (Chiófalo) y la Comisión Directiva las cerraron desde lo económico y las cobraron. Forma parte de mi trabajo, el club me paga para gestionar y llevar adelante todo tipo de ingreso que pueda venir.
Tengo relaciones en el fútbol, las cuales vienen, miran y si les gusta intento convencerlos para que Sarmiento pueda hacer una buena base de venta de juveniles, que ha sido el principal ingreso del desarrollo. Llego hasta un punto y después aparecen el tesorero y la comisión, la aprueban, la cobran y la plata ingresa al club con una honestidad extraordinaria, por eso te digo que acá hay gente buena y noble que ha defendido los colores de esta institución. Yo tengo vínculo permanente sobre cada una de las ventas porque soy el que las gestiona, el que consigue el contacto, el que las desarrolla y las lleva adelante, no soy el que las cobra. Dentro de mi sueldo está estipulado lo suficiente para que haga esa tarea.

-¿En que quedó el convenio con el Audax Italiano de Chile?

-Es una red de clubes internacionales. No avanzó más allá de un acuerdo institucional entre varios clubes que formaban una red. Ellos hicieron una propuesta por José Tamburelli, no se llegó a un acuerdo con la Comisión Directiva desde lo económico y con el jugador y a partir desde ese momento todo quedó demorado, pero el acuerdo sigue existiendo.

-¿Cómo está funcionando la Academia Internacional?

-Se promociona por las Embajadas y viene muy bien. Es un ingreso muy importante que tiene el club porque es un pago en dólares de chicos que vienen a estudiar fútbol a la Argentina y es la única que existe.
Lo creamos en la etapa anterior y hoy tiene muchos chicos adentro. Es una unidad de negocios; el club los entrena y les permite jugar en el país. Cada jugador que viene paga una mensualidad importante en dólares que es la que permite también reinvertir en el fútbol juvenil. El jugador viene a una Universidad.

-¿Qué mensaje le dejás a la gente de Sarmiento?

-Que para mi es un placer estar acá. Ya lo dijo otro jugador importante, pero cuando vengo a Sarmiento me siento como en el patio de mi casa. Les agradezco la confianza y vamos a seguir trabajando desde lo formativo para generar recursos que nos permitan cumplir ese sueño que tiene cada uno de los hinchas de Sarmiento que es algún día poder volver a intentar un ascenso. Hoy hay que consolidarse, pero seguimos apuntando para arriba.

Su visión sobre el plantel profesional

Ante la consulta de cómo ve a Sarmiento, con el plantel que formó, para afrontar la B Nacional, Grossi expresó que “como hombre del fútbol me parece que Sarmiento armó un buen equipo, con recambio, para poder consolidarse en la categoría. Es un equipo serio, duro, que va a sumar muchos puntos. Sarmiento contrató a un entrenador de primerísimo nivel, que tiene mucho conocimiento de la categoría, con muchas seriedad, planificación y hace lo que tiene que hacer”.
 

Escribe: Matías Migliavacca
Redacción de Diario La Verdad
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