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Ganarle a Boca en el Bernabéu posicionó la marca River en el mundo de una manera tremenda

Usted dice que el talento es invisible al ojo no entrenado.

¿Cómo debe estar entrenado el ojo de un reclutador de niños?

Lo más importante es la vocación por hacer su trabajo. Si hay pasión y emoción, el ojo se va poniendo más fino. En un niño se miran las características genéticas, su talento, la parte emocional, cuanto más niños se ven, hay menos opciones de equivocarse. Hay excepciones, por ejemplo, que el niño no vino con ganas ese día; hay niños que no se desarrollan a los 10 años, sino a los 14. Hay que ser muy detallista, mirar cómo el nene se paró, te mira, como está vestido, los detalles son los que marcan.

¿Los reclutadores, en ocasiones solo le dan 15 minutos, es suficiente?

Los clubes grandes no buscan talentos sino prodigios, y a ellos los encuentras en tres o cuatro minutos. Un prodigio está por fuera de lo común, y son los jugadores a los que se los ubica pronto. Sobran los 10 o 15 minutos. El talento indica las condiciones que el chico tiene por desarrollar.

¿No es un tiempo muy reducido?

El fútbol en la alta competencia es cruel. Al chiquito, al joven o al grande se les pide efectividad. Deben dominar los nervios, la presión de la familia, es una combinación de todo, porque a veces tienes una sola oportunidad.

¿Cuándo deja el fútbol de ser recreativo para el niño al ser reclutado por un club ?

Depende mucho del mercado. Si Europa busca en Sudamérica futbolistas de 20 años, el muchacho tiene que debutar a los 17, por ende, los niveles captación bajan a los 10 años. Antes, Europa compraba los pases de jugadores de 23 años, que debían debutar a los 20. Hoy todo bajó tres años. Al niño se le debe reclutar a los 10 u 11 años para completar sus siete años de formación, si es bueno, juega en primera y se lo transfiere.

¿El desarraigo a los 10 años para niños de provincia no es brusco?

Los jugadores que afrontan el desarraigo desde temprana edad vivieron por debajo de la línea de la pobreza. No tienen posibilidades alimenticias ni de recibir una buena educación. Sus familias son muy numerosas y viven en zonas muy vulnerables. Los padres, que saben del talento de su hijo, aceptan que los clubes se los lleven para que inviertan en él, para que realicen los estudios que ellos no les podrán pagar. Los niños sufren eso en un minuto, porque cuando llegan al club, mejora su calidad de vida. Viven en un lugar seguro y donde existen las herramientas para cumplir con su sueño de ser profesional. Empiezan a transitar su formación porque se convierten en la ilusión de su familia .

¿Pero se les entregan responsabilidades grandes a tempranas edades?

Se adaptan de inmediato; además, mentalmente son jugadores con mucho carácter. Hay un proceso de siete años en los que se trabaja en su formación, le da tiempo para que se adapte, que mejore. Hay apoyos de equipos completos, nutricionistas, psicólogos y profesores para su formación académica. Pero siempre recuerdan que su papá, su mamá y sus hermanos están esperanzados en él.

¿Quién llega a primera división? Quien tiene talento, dedicación y muestran intelectualidad para que entender los diferentes sistemas de juego. Deben tener carácter para enfrentar cada semana a 20 000 espectadores. El futbolista que llega es el que se dedica a su carrera profesional, que dura 15 años. En la primera mitad de su vida tiene que hacer todo muy rápido, porque es un profesional que se jubila rápido.

Usted conoce al futbolista ecuatoriano, ¿qué le falta en su formación?

Inversión para desarrollar sus talentos. Contar con profesionales como nutricionistas, psicólogos, entrenadores que les guíen y los impulsen hacia el profesionalismo. Algunas pautas y hábitos para dar el salto de calidad que exige hoy en día el alto rendimiento.

Tras su ponencia en Madrid, Grossi charló con Infobae y contó el significado de haber ganado la final de la Libertadores ante Boca para la elite del fútbol mundial.

"El triunfo en el Bernabéu posicionó la marca River en el mundo. Fue algo tremendo, extraordinario. Me escriben de todos lados, me invitan a exponer. En este caso la Universidad Europea de Madrid que está vinculada con el Real Madrid y el club en sí, que siempre observa lo que River hace en América, me pidieron si podía presentarme en un Congreso abierto, y aquí estoy. Lo bueno es que, más allá del trastorno de que no se pudo jugar en el Monumental, haber venido le dio mucha exposición a los colores y al escudo. Nos posicionó en toda Europa, fue un salto de calidad muy importante. Al club lo popularizó ese partido. Hoy River es la principal institución de Sudámerica. Antes de la final no había ninguna chance de que nos inviten a esta parte del mundo. Sí daba charlas en Colombia, México, Chile, pero en España no, por más que estuviésemos en el radar de venta de futbolistas. Si seguimos con una estrategia de desarrollo en Europa, vamos a mantenernos como un modelo de desarrollo en Sudamérica", cuenta Grossi quien lleva 20 años de trabajo en el fútbol y está en River desde 2016.

¿Qué notaste que interesa en España del fútbol argentino y de su formación?

Sobre todo cómo trabajamos en la captación y el cuidado de un chico, lo cuál es muy diferente al trato que se hace acá. En España, en un chico con talento sus prioridades son: ir a la escuela, estar con su familia, alimentarse, terminar el estudio y quizá ser futbolista. En Argentina los pasos son: ser futbolista primero, después que alguien lo lleve a un club para que coma y se eduque; y lo último, en el caso de no llegar, estudiar. Están absolutamente al revés los valores. Yo les explicaba que nosotros entrenamos por la mañana y a la tarde al colegio se va al colegio. A partir de ahí hay un abismo. Además ellos desarrollan talentos para disfrutarlos, no para venderlos. Me preguntaban por mi trabajo y yo le decía que lo mío es suplantar al que se va vender, eso es lo que hago. El proyecto es buscar, captar a uno que reemplace al que es muy bueno.

-Y cómo ven a River?

Nos ven como un proyecto serio desde el presidente, pasando por el entrenador y el manager. Ellos notan que River hace algo diferencial dentro de la problemática económica y social de Sudamérica. Que hay un buen perfil y que tenemos el mejor proyecto, el más serio. Todo este interés sin dudas fue a partir de ganar la final que se jugó acá. Ahora se interesan por saber cómo los clubes argentinos desarrollan sus proyectos. Porqué jugamos como jugamos, porque somos la plataforma al mundo de uruguayos, colombianos, chilenos que pasan por Argentina para ir a Europa.

¿De qué trató principalmente tu exposición?

Logré explicarles las diferencias que tenemos en nuestra gestión de búsqueda de talentos con respecto a lo que sucede en Europa. Básicamente mostré cómo funciona River desde que encuentra a un chico de 8 años hasta que debuta en Primera a los 18. También los métodos de captación, de entrenamiento y de vinculación con los padres y los chicos; en eso hay mucha diferencia. Por ejemplo, en Argentina, principalmente el fútbol lo juegan los pobres, los humildes, o en zonas de marginalidad, por eso el 90 por ciento de nuestros futbolistas viene de familias que están por debajo de la clase media. En Europa eso no pasa, salvo alguno que provienen de países laterales. Por eso decimos que la pasión es diferente, la forma de vivir el fútbol es diferente, el carácter es distinto. Nosotros jugamos como somos. Somos argentinos, combativos, violentos, ansiosos. Entonces expuse con imágenes y videos las diferencias sociales que hay, que son distintas a lo que ellos acostumbran a ver.

¿Qué reacciones notaste en el público a partir de lo que contaste?

Quedaron shockeados con lo que uno presentó, la bruta realidad. Esa de que River tiene que traer a vivir a la pensión a un nene de 10 años, trasladarlo 1000 km, porque esa es la única chance de que coma bien, se entrene, se eduque y que a partir de eso pueda ser futbolista. Para el mundo de los clubes de España, eso sorprende porque acá recién a los 16 años pueden moverse y quizá no debutan en Primera hasta los 22. A la vez ellos se fijan en futbolistas nuestros que tienen 18 y yo a esa altura lo tengo que tener hecho un hombre, no puedo esperar hasta los 21. Por eso somos una fábrica de cracks. También me preguntaron por qué no podemos sostener más tiempo a nuestros talentos. La respuesta es que hoy, por los problemas económicos de Argentina no podemos acercarnos a lo mínimo que se paga en el exterior.

La Universidad Europea de Madrid, en donde se presentó Grossi, es una de las instituciones más completas en cuanto al dictado de carreras vinculadas al deporte, ya sea para la preparación, el entrenamiento, el cuidado médico, como para la gestión, lo dirigencial y hasta el uso del big data. Por todo esto se valoriza más que el nombre River se haya replicado tanto por estos lados tras ganar la Copa en el mítico estadio del Real Madrid.

Si tenés que comparar a River con un club de España, ¿a qué altura está?

River es comparable con Valencia, un quinto puesto, un equipo que intenta entrar a Europa League. Hablo de la infraestructura y organización, ya que salvo los muy grandes (Real Madrid, Barcelona, Atlético de Madrid), no hay muchos que cuenten con el esquema de club que tiene River, ni invierten tanto en el desarrollo de un juvenil.

En cuanto al desarrollo de un futbolista que se forma en Sudamérica y otro en Europa, ¿qué distancia hay entre ellos?

Siglos, ni siquiera años. Y no sólo en lo futbolístico, en lo global. Hablo de educación, alimentación, formación, capacitación de entrenadores. Por eso mismo yo valoré mucho el subcampeonato del mundo en Brasil 2014.

¿Qué te transmitieron acá acerca de cómo vieron el juego de la final River vs Boca?

Para ellos el partido fue malo. Dicen que jugamos a otro juego. Con roce, fricción y empujones. Igualmente todos vieron el clásico y se interesaron por Exequiel Palacios por la posibilidad de que llegue al Madrid.

¿Y vendrá?

No hay nada cerrado aún, pero vieron a un gran talento. De todas formas seguramente harán como hicieron con el uruguayo Federico Valverde (se lo compraron a Peñarol y lo cedieron un año al Deportivo La Coruña). Lo ideal es que Palacios vaya primero a un equipo menor, a una ciudad más chica, para que se adapte poco a poco. De hecho sé que el Valladolid ya se lo pidió a préstamo al Real Madrid. Entonces, así no sería como Vinicius Jr que llegó a España y jugó directamente en el Madrid porque necesitaban delanteros. Para ellos son inversiones a 2 años con la previsión de una adaptación a la cultura y el ritmo de juego del certamen español. Ese es un buen camino creo ya que la transición por lugares medios es mejor que saltar de golpe a la tapa de Marca al lado de Gareth Bale. Eso no es sostenible.

Para Grossi, este salto de calidad en cuanto a la imagen de River en el continente europeo se dio plenamente por el triunfo 3 a 1 en el inolvidable partido decisivo jugado en Madrid. Según el director deportivo de los juveniles de la Banda, el que ganaba daba el golpe de efecto en Europa. Sin embargo, se encarga de marcar las serias diferencias que a su criterio existen con el trabajo que realiza Boca.

Como experto en formación de chicos en el fútbol, ¿te sorprendió que Boca vendiese a Leonardo Balerdi con apenas 5 partidos en Primera?

No, no me llamó la atención que lo vendan. El mundo busca centrales zurdos y el chico juega en un puesto ideal y tiene pasaporte comunitario. Lo que sí me sorprende es que no haya hecho una transición adecuada.

¿De dónde viene ese problema?

Mirá, te marco diferencias: River también tiene joyas, pero primero las ve la gente, juegan un tiempo y después las vendemos. Esa es nuestra prioridad y la de Marcelo Gallardo.

¿Y Boca, entonces?

Boca es un equipo de fútbol, mientras nosotros somos un club que tiene desarrollos sociales para transformar realidades. Nosotros invertimos en básquet, en vóley, en natación, en infraestructura, y Boca en cambio compra un 9. Ellos no tienen un funcionamiento colectivo del club. Tenemos perfiles claramente distintos.

¿Cómo es tu trato con Gallardo?

Con Marcelo trabajamos mucho en conjunto y tenemos un vínculo permanente. El es un líder y yo soy el director deportivo, pero él es quien lleva adelante todo este proyecto. Y cuando él ve un jugador con un enfoque especial, inmediatamente lo sube como sparring. Julián Álvarez es un caso. Debajo hay más chicos categoría 2000 y 2001 que va sumando. No quiero dar nombres pero hay buen material.

Desde tu puesto, ¿cómo te cayó la designación de César Luis Menotti en la Selección?

Yo lo tomo bien. La Argentina necesita un estilo de juego y él con solo mirarte te lo aporta. Hay un líder, un sabio por una idea y un estilo de juego. Después él tendrá sus tiempos, no trabajará en el campo pero claramente nos dará una propuesta de cómo tenemos que llevar la idea. Tuvimos muchos saltos en los últimos tiempos: de Martino a Bauza y terminamos en Sampaoli. Ahora con la llegada de Menotti tendremos bien claro cómo jugaran todas las selecciones. Es interesante que esté. Si está pensado que viene a bajar un estilo, una claridad y cómo se debe jugar a este juego, nadie mejor que él para hacerlo. Además se encargará de designar al próximo entrenador y está más capacitado que cualquier dirigente del fútbol argentino para hacerlo.

 


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